Escritora de la Libertad

Escritora de la Libertad

domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Amor?

¿Cuando es que el amor se acaba? Me pregunto, si es que se acaba. ¿Cómo puedes decir tantas cosas bellas, prometer tantas vidas, dedicar tantas canciones? ¿Cómo sabes que lo que te dicen es verdad? ¿Cómo compruebas que es cierto y eterno? ¿Cuando dejas de sentir? ¿Cómo empiezas a olvidar?
Bola de mentirosos que van tirando labia sin razón, sin sentimiento, un Te amo vacío que entra directo al oído ingenuo, pasando por la razón confundida llegando al corazón que no obedece de palabras.
¿Cómo saber que alguien es sincero? ¿Aún existen ese tipo de personas? ¿Cómo puedo hallarlas?
¿Qué se necesita para conseguir una? Ciertamente somos como el colibrí que posa de flor en flor hasta que se queda con la que sabe mejor, cuando se le acaba el dulce sabor, vuelva en busca de otra, más bellas y más dulce. O como la abeja que recolecta lo mejor de cada flor para sí misma. Ya no se regalan corazones incondicionales, ya no se miran a los ojos sin suspirar, ya no se pierde la razón al mirar. Todos quieren amor, pero ¿quién está dispuesto a dar? Tonto aquel que lo da todo y al final se queda con nada y valiente al mismo tiempo.
Nadie sabe lo que es el amor, todos quieren probarlo y nadie se atreve, todos fingen tener amor y solo los pioneros, los afortunados, los ciegos, locos y apasionados, intentan ir más allá de la eternidad, aunque  terminen el recorrido solos.